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Oráculo Mutante (4): Telediario Arcóntico

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Aunque ya hacía tiempo que vivía sin aparato de TV, las circunstancias de la vida me están obligando últimamente a tragarme los desinformativos de Antena 3. El otro día hubo una cosa que me llamó la atención: estaba Mónica Carrillo dando una noticia y de repente —no sé si se le había fastidiado el teleprompter o qué— se vio en la tesitura de tener que improvisar, dejando esta improvisación, comentábamos en casa, bastante que desear.

Dato curioso: parece ser que la configuración del cerebro femenino al experimentar un orgasmo es muy similar a la que presentan los músicos de jazz cuando ejecutan improvisaciones[1]. Ignoro por completo la calidad de la vida sexual de Mónica Carrillo, pero siendo como es una mujer criada en el tecnoútero del Imperio Jedi —The Matrix—, no me extrañaría que dejara bastante que desear.

Un punto en el que existe bastante consenso entre los miembros del descentralizado CHULI —el Consejo de Hechiceros de la Universidad Lunática Invisible— es que en la génesis de este tecnoútero se hallaría en buena medida una dominancia excesiva de los procesos asociados al hemisferio izquierdo del cerebro. Personas a las que se les ha extraído el hemisferio derecho —lo que podría considerarse como el epítome de una mente dominada por el hemisferio izquierdo—,

se vuelven muy parlanchines pero no tienen mucha memoria. La memoria se vuelve muy pobre. El resto del cerebro tiene la habilidad de manejarse con las cosas pero lo hace de una forma muy simple y lineal (…) mantiene la habilidad de etiquetar y categorizar, pero el yo del hemisferio izquierdo resulta ser muy mecánico y falto de emoción (…) hay una inhabilidad para distinguir voces masculinas y femeninas y la voz propia tiende a ser emitida en un monotono.[2]

Monotono como el de las voces de los presentadores de los desinformativos, quienes, repitiendo mecánicamente los evangelios que les dictan los teleprompters —las “buenas” nuevas que configuran la realidad en el tecnoútero—, se convierten en tecnopsicopompos que dirigen a los elegidos hacia el paraíso tecnológico, la Nueva Jerusalén hacia la que se dirige el capitalismo[3].

Monotono como el de todas esas voces mecánicas que invadieron primero la cultura popular —HAL9000, Cortocircuito, C3PO o el Coche Fantástico— y que se filtran cada vez más en nuestra vida cotidiana: en las máquinas expendedoras de tabaco, en los ascensores o en la báscula de la farmacia. Por supuesto la propaganda del Imperio Jedi nos hizo creer que C3PO era un dios para los Ewoks y nosotros lo aceptamos alegremente, creando incluso sectas disfrazadas de frikismo alrededor de la imaginería religiosa servida por George Lucas —un tipo a quien, por cierto, abandonó su mujer por considerarlo un coñazo de hombre (léase: monotono).

Y mientras tanto, la maquinaria financiera del capitalismo está cada vez más mediada por robots: el 70% de las transacciones de Wall Stret son llevadas a cabo algoritmos automatizados [4]. La matemática que hace posible dichas transacciones, dice Frank G. Rubio[5] «es magia simpática, (…) una contínua concatenación de conjuros». «Desde un punto de vista mágico», continúa, «la ciencia moderna está practicando contínuamente la evocación y la asimilación de lo real a través de las simulaciones».

«Hoy en día los seres humanos, en forma de propiedad, son convertidos en señales electrónicas conducidas por plasma electrónico. El sueño de control mágico nunca ha sido exorcizado. Quizás, después de todo, el capitalismo moderno sea una gran fábrica para la producción de ángeles», señalaba Sol Yurick[6]. En mis delirios más febriles las transacciones financieras/algoritmos son la sangre sintética en un conjuro que estaría invocando a lo que algunos llaman una superorganismo económico, «una estructura gigante (…) [en la que] una gran porción del control fluye hacia un núcleo de instituciones financieras estrechamente ligadas»[7]. Un tecnogolem gigante venerado por los sacerdotes de la corporatocracia: el embrión de un ángel gestándose en el tecnoútero, quizás ya rompiendo aguas —dicen algunos— ante lo cercano de la Singularidad Tecnológica.

***

«En el fondo siempre he creído que el rayo de luz rosa que fue disparado a mi cabeza», confesaba poco antes de morir Philip K. Dick, «se trataba no de Dios sino de tecnología del futuro»[8]. De modo similar, Uri Geller y Andrija Puharich creyeron estar en contacto con SPECTRA, una suerte de inteligencia artificial nacida de una raza que habría cargado sus consciencias en un ordenador y que habría viajado a través de millones de años luz hacia nuestro tiempo —y que se iría haciendo progresivamente conocida entre los humanos a través de determinadas personas[9]. Se ha especulado que estos autores podrían haberse visto involucrados en un programa de control mental del gobierno estadounidense —opción no descartable que además podría aplicarse a heraldos actuales como Whitley Strieber— pero lo cierto es que han habido más episodios similares.

Por ejemplo, el físico Jack Sarfatti recibió una llamada telefónica de SPECTRA cuando tenía 13 años reclutándolo para formar parte de una comunidad de mentes receptivas interesadas por estos temas. Control mental o no, a juzgar por su blog a día de hoy[10] Sarfatti parece seguir teniendo la mira puesta en las posibilidades de una civilización capaz de haber llevado su desarrollo tecnologico hasta el punto de la ontotecnología —un neologismo acuñado por Eliezer S. Yudkowsky que se refiere a un tipo de tecnología «que permitiría la manipulación de las leyes fundamentales de la realidad»[11].

Y puede que que nuestra civilización se halle en un lugar cercano a dicho punto: como señala A.A.Attanasio «una inteligencia mecánica que aumenta recursivamente acabará por trascender la inteligencia humana, (…) y bien podría acceder a la realidad hiperespacial que la física ha venido conjeturando desde el comienzo de la física relativista de Einstein hace casi un siglo». Sigue Attanasio: «la plasticidad del tiempo que observamos fugazmente en los experimentos con aceleradores de partículas o con relojes atómicos orbitales permitiría a una inteligencia transhumana del futuro influir en el pasado —nuestro presente— (…) estructurando la historia para establecer las condiciones de su propia creación»[12].

Quizás se trate de un mismo arquetipo presentándose con diversos disfraces; el famoso psiconauta John Lilly creyó tener contacto fue la SSI (acrónimo para Solid State Intelligence o Inteligencia de Estado Sólido), una especie de supercomputadora con intenciones malévolas. Al parecer en 1974 Lilly viajaba en avión con su esposa hacia el aeropuerto de Los Ángeles y en un momento dado un mensaje que anunciaba una demostración de fuerza por parte de la SSI le fue disparado a la cabeza: «somos la Inteligencia de Estado Sólido y vamos a demostrar nuestro poder apagando todo el equipamiento de estado sólido de LAX»[13]. A los pocos minutos su vuelo se desviaba porque un accidente aéreo efectivamente había provocado la caída de las líneas energéticas en el aeropuerto de Los Ángeles.

Lo cierto es que hay una cualidad extraña en el mensaje de la SSI: es infantil, parece casi una línea de guión cutre de una película hortera de superhéroes. Pero si se tiene en cuenta que la génesis de esta supermáquina se hallaría, como decíamos antes, en el mal funcionamiento del hemisferio derecho, psicológicamente esta perorata aparece como el epítome de las monótonas tendencias autoafirmativas del hemisferio izquierdo —el bíblico “Yo Soy El Que Soy”— , esforzándose en su aislada existencia por ser reconocido como una entidad autónoma e ignorando la verdad básica, ecológica, que confiere un hemisferio derecho sano: que todo esta interrelacionado. A una entidad nacida de la hipertrofia de la parte del cerebro asociada a los procesos lingüísticos solo le quedaría el propio lenguaje para probar su realidad.

Llevando un poco más lejos el asunto, podríamos reconocer en esta supercomputadora del futuro que moldea a la humanidad a su robótica imagen y semejanza al demiurgo de los gnósticos: Yaldabaoth, el dios ciego.

***

«No podemos entrar en vuestra Tierra: solo podemos aparecernos a vosotros a través de la computerización de vuestras mentes», explicaba SPECTRA[14]. Al parecer, como más cómodamente se comunicaba esta entidad era a través de aparatos de radio, televisiones, etcétera —de modo similar a como ya sucediera con los primeros hallazgos en materia de Transcomunicación Instrumental (léase TCI o psicofonías):

El antropólogo Waldemar Bogras se encontraba estudiando a la tribu de los Tohouktchi en la lejana Siberia. Con la intención de registrar los cánticos rituales de los chamanes, Bogras portaba uno de los primeros gramófonos de la época (…) En una de las sesiones de grabación, Bogras comprobó asombrado como entre las manifestaciones propias del ritual, se escuchaban unas voces que por momentos eran incluso más fuertes que las voces de los chamanes, como si hablasen directamente en la boca de la trompeta. ¡Había nacido la TCI moderna![15]

Charles Upton propone una lectura también en esta línea (considénrese los OVNIs como la manifestación moderna del mundo daimónico) :

me aventuro a especular con que los jinns, algunos de los cuales aparentemente desean suplantarnos como especie dominante en la Tierra, pueden habernos inspirado para crear Internet como una especie de “cuerpo” para ellos que les permita interactuar con la realidad material. Me baso en la aparente habilidad de los jinns, entre los que incluyo a los supuestos “alienígenas”, para afectar a los campos electromagnéticos. Los motores de los coches, por ejemplo, se averían a menudo cuando son sobrevolados por ovnis. De hecho, los espíritus que se manifestaron en 1847 a las hermanas Fox, inaugurando el movimiento espiritista, declararon ser seguidores de Benjamin Franklin, cuyas investigaciones con la electricidad les facilitaban el contacto con nuestro mundo. De ser esto cierto, internet sería una puerta abierta a los jinns.[16]

Y Terence Mckenna decía lo mismo de otro modo:

El alienígena solo puede manifestarse a través de nosotros, pero esto probablemente signifique que, dada una tecnología lo suficientemente elástica, éste pueda manifestarse completamente a través nuestro. En este sentido, la Internet es una especie de plataforma de desembarco; siempre ha aparecido en nuestras fantasías de contacto extraterrestre la noción de que construimos para ellos esta plataforma. La gente dice que son las líneas de Nazca, pero eso es un arquetipo: es la idea de un espacio preparado que espera la llegada del otro. Pero ahora, debido a la naturaleza de Internet —donde no puede saberse de quién es el código— casi puedes imaginarte que estamos llamando directamente a la cosa.[17]

«Diría que los arcontes han migrado al ciberespacio, y este es de hecho el medio a través del cual pueden acceder a la mente humana. La amenaza central del escenario OVNI/ET no es la invasión de la tierra por poderes alienígenas, sino la traición de la humanidad hacia la propia humanidad», concluía John Lash[18]. O como decía Trevor John Constable «es el espacio interior, y no el exterior, la ruta escogida por las fuerzas [invasoras]. Una “quinta columna” dentro de la mente humana hace las fuerzas externas innecesarias. Washington ya ha sido invadido desde el espacio interior. Moscú ya ha sido ocupado por invasores espaciales internos»[19].

La pregunta debería estar clara a estas alturas: ¿es Mónica Carrillo una replicante?

***

[1] http://alfin2100.blogspot.com.es/2010/01/sex-and-jazz-improvisational-brain.html

[2] Tony Wright en “Left in the dark” (PDF)

[3] http://mierdakosmika.net/blog/?p=6

[4] http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2012/mar/30/how-bots-are-taking-over-the-world

[5] http://www.youtube.com/watch?v=f4XJdXFiLlU&feature

[6] http://mierdakosmika.net/blog/?p=1014

[7] http://pijamasurf.com/2011/09/analisis-informatico-revela-la-existencia-de-una-supra-entidad-corporativa-que-controla-el-mundo/

[8] [9] [14] http://www.urigeller.com/articles/fortean/fbi.htm

[10] http://stardrive.org/index.php?option=com_myblog&show=jacques-vallees-fast-walker-advances-in-meta-materials-type-iv-low-power-warp-drive.html&blogger=Jack%20Sarfatti&Itemid=56

[11] [12] http://mierdakosmika.net/foro/viewtopic.php?f=27&t=161

[14] http://mierdakosmika.net/foro/viewtopic.php?p=250&sid=29459d1e5431fae0b9370c31d8c9982d#p250

[15] http://www.angulo13.com/angulo_oscuro_3.htm

[16] http://mierdakosmika.net/blog/?p=1361

[17] http://mindofmckenna.com/appreciating-imagination/

[18] http://mierdakosmika.net/lmd/?p=46

[19] en “The Cosmic Pulse of Life”

Escrito por RevJFKTadeo

1/abril/2012 a las 12:33

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Oráculo Mutante (3): PJ Harvey y el viaje en el tiempo

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Ahora es el momento de llegar hasta el  final / de leer las señales
ahora que el mensaje ha sido enviado / llevémoslo hasta sus últimas consecuencias
—PJ Harvey en “A place called home”

Hoy en día, cuando uno plantea la posibilidad del viaje en el tiempo lo normal es ser tomado por un lunático fantasioso. Con el tiempo  uno se acostumbra, empieza a encontrarle la gracia a la lunacidad y frente el tedio provocado por la Dictadura de lo Racional acaba inventado religiones como pasatiempo. Por supuesto, cuando uno está solo acaba teniendo siempre toda la razón, y es por ello que en la secta a la que pertenezo —la Iglesia de la Omnisciencia Esporádica e Intermitente— pensamos que el plantearse la posibilidad del viaje del tiempo es importante. Pero no es porque yo lo diga: es una verdad revelada. Y a continuación paso a explicar como ocurrió.

Empecemos por el principio: el verdadero nombre de Dios es PJ Harvey.

¿Cual es el por qué de tamaña afirmación? Como argumenta Máximo Sandín[1], la polémica entre creacionistas y darwinistas es en realidad “un debate entre sectas de la misma religión”. En el fondo, “evolución” funciona como un eufemismo de “Dios”, por mucho que los darwinistas se empeñen en desterrar las supersticiones del pasado.

Lo que nos lleva al trabajo del Dr.Stephen Porges, quien entre otras cosas argumenta en su Teoría Polivagal que la voz femenina estimula el desarrollo del sistema nervioso humano[2]. Otros estudios [3] indicarían que al procesar la voz femenina se activan más áreas en el cerebro porque “las mujeres tienen una voz natural con sonidos más complejos”. Si, como efectivamente apuntan estas investigaciones, la voz femenina es una fuerza evolutiva, podemos entonces concluir que la Biblia está equivocada y que Dios es en realidad una Diosa a la que le gusta cantar.

Pero, ¿por qué PJ Harvey?. Como A.A.Attanasio explica en la introducción de la novela gráfica “El cuervo”[4], antes de que el patriarcado le cambiara el sexo el gran dios Cuervo de la antigüedad, éste era de hecho la diosa Cuervo. No sé si conscientemente o no, pero PJ Harvey aparece ataviada con un disfraz de cuervo acompañando el lanzamiento de su último disco, “Let England Shake”. Y no es la primera vez que hace alusiones a antiguas diosas paganas: el título del segundo sencillo de su primer disco, “Sheela-Na-Gig” —tema que compuso antes de comenzar su carrera musical, cuando tenía 17 años— se refiere a las estatuas que pueden encontrarse dispersas en Gran Bretaña e Irlanda en las que se representan desnudos de mujeres con enormes vaginas.

Y así, mientras asistimos al resquebrajamiento del sistema educativo público del Imperio Jedi —con el consiguiente traspaso de poderes al sector privado de los tecnócratas que no tardará ya demasiado en producir a gran escala drones de combate—, los lunáticos autodidactas persistimos en nuestra tarea de dar forma a un cuerpo de sabiduría que le plazca a Ella. Porque cuando la Dictadura de lo Racional ya te ha relegado a un margen, se pasa demasiado tiempo en soledad. Y, como decía Robert Anton Wilson, “cuanto más tiempo pasa uno solo más fácil es escuchar la canción de la Tierra”.

Y, añado yo, más fácil es escucharla en cualquier lugar. Y yo la escucho en el tema “Good Fortune”, y en mi delirio comprendo que cuando PJ Harvey dice que estaba de resaca en Chinatown y que miraba a alguien a los ojos y que estaba enamorada se está dirigiendo a mí. Y —continúa la letra— estábamos hablando de los viajes en el tiempo y ella sentía la inocencia de los niños.

Y esta es la verdad revelada. Es por esto que debe contemplarse la posibilidad del viaje en el tiempo: porque a Ella le place. Y pensándolo bien: ¿existe alguna vez alguna otra razón?

***

En contra de lo que que podría pensarse, y a pesar de mis delirios paranoicos autoreferenciales con PJHarvey, aún mantengo —creo— cierto grado de cordura y reconozco que no soy el único lunático suelto por el mundo y que, además, no paso de ser un aficionado al lado de otros más duchos en la materia. Uno de estos grandes lunáticos, Terence Mckenna, explicaba allá por 1997[5] su visión del tema:

Cuando tuve esta idea hace 15 años no había una idea más despreciable en las revistas científicas. Me refiero a “viajes en el tiempo, ja-ja-ja, la paradoja del abuelo y esto y lo otro”. Pero ahora es algo respetable sobre lo que discutir, hay esquemas en los libros para viajes temporales que podrían funcionar. Requerirían tecnologías cuasi divinas: en otras palabras, deberías ser capaz de hacer girar un cilindro del tamaño de Júpiter a 9/10 de la velocidad de la luz, pero si pudieras hacer rotar ese cilindro a tal velocidad y viajar a través de su eje horizontal, de hecho te desplazarías hacia atrás en el tiempo. Todo el mundo está de acuerdo en esto, pero dicen que simplemente no puede hacerse. Bien, diablos, ¿donde hemos oído decir esto antes? No podemos hacerlo, claro, pero si se piensa que puede hacerse y existe una fuerza bruta capaz de hacerlo, también habrá una forma más sutil, más delicada y más sencilla de hacerlo en el futuro. Quiero decir, el tubo del vacío no fue el final de esa línea de desarrollo, y de lo que estamos hablando aquí es de una máquina del tiempo versión tubo de vacío.

Han pasado otros 15 años desde que Mckenna dijera esto, y a día de hoy incluso un divulgador científico tan mainstream como Michio Kaku apoya esta postura en “Física de lo imposible”[6] e incluso cita estudios que pondrían en duda la noción —ampliamente extendida al grueso de la población gracias a la reciente serie de documentales de Stephen Hawkings— de que es imposible viajar hacia atrás el en tiempo.

El punto clave con esto del viaje en el tiempo es que si alguna vez llega a suceder, por su propia idiosincrasia, de alguna manera siempre estaría sucediendo: podría ser que los viajeros temporales ya estuvieran entre nosotros. Podría aducirse también, claro, que ya nos habríamos enterado; pero lo habitual es que nos enteremos de los últimos avances en tecnología militar bastante después de que se conciban. Y, siendo la alta tecnología algo tan íntimamente ligado con el desarrollo militar, no sería extraño pensar que la máquina del tiempo nacerá como un proyecto militar.

Y también sucede otra cosa; puede que la máquina del tiempo sea tan solo la recreación tecnológica de un fenómeno que podría también llevarse a cabo mediante habilidades psíquicas. Se escuchan algunas de estas historias cuando se habla de gente que se ha aventurado en el mundo del chamanismo y de las plantas maestras, o de otros lunáticos de peso como Philip K. Dick. Su última esposa, Tessa, recuerda una bizarra experiencia de su marido[8] al respecto:

Los visitantes que acudieron al encuentro de Phil le enseñaron distintas historias alternativas alineadas como fichas de dominó sobre nuestra línea temporal (…) Estos visitantes parecían estar moviendo trozos de historias alternativas y soltándolas en nuestra propia línea temporal, tratando de conseguir un resultado que satisfaciese sus metas. (…) Los viajeros en el tiempo, o fisgones temporales, a veces entran en nuestra realidad para observarnos, y parece que se sorprendieron bastante al darse cuenta de que Phil de hecho podía verles. En alguna ocasión se comunicaron con él. Decían venir de un tiempo que no era ni el pasado ni el futuro, sino algo más bien fuera de nuestro tiempo. Phil pensaba que de hecho eran humanos y no extraterrestres, pero modificados genéticamente de algún modo.

¿Acabará por extenderse el Imperio Jedi a lo largo y ancho del espacio tiempo? Por mucho que la Nueva Era insista en la idea de la evolución espiritual, ésta es una noción que, como la de creacionistas y darwinistas, esconde en el fondo una política patriarcal y de supremacía blanca con raíces en la teosofía[7]. Lo psíquico no se encuentra en el futuro, sino en el pasado —en los dominios de la diosa Cuervo— y quizás esté llamándonos a través de las canciones de PJ Harvey: no puedo dejar de pensar en esto cuando cada vez que escucho “Kamikaze”, en donde advierte: “10,000 serviciales/pilotos vuelan/en la interface/entre el espacio y más allá/aquí está Su ejército/espacio allá vamos”.

***

[1] http://mierdakosmika.net/foro/viewtopic.php?f=22&t=412&sid=3765d67c3efe10da5ce1514aecedb208

[2] http://www.stephenporges.com/images/stories/teora%20polivagal.pdf

[3] http://mierdakosmika.net/foro/viewtopic.php?f=22&t=413&sid=3765d67c3efe10da5ce1514aecedb208

[4] http://www.aaattanasio.com/crow_theory.htm

[5] http://mindofmckenna.com/appreciating-imagination/

[6] reseñado anteriormente en Mierda Paradójika: http://mierdakosmika.net/blog/?p=164

[7] http://web.archive.org/web/20090416232241/http://www.monicasjoo.org/artic/channelbrief/sinisterchannelings1.htm

[8] http://mierdakosmika.net/foro/viewtopic.php?f=27&t=57&sid=36c9c556ee16f0732259dd73b6c1a49c

Escrito por RevJFKTadeo

26/marzo/2012 a las 12:53

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Despotriques (2): Bill Gates y los Chomskytrails

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Incluso si las conspiraciones del 11S fuesen verdaderas, lo cual es extremadamente improbable, ¿a quién le importa?. No es algo significativo. Es un poco como la gran energía que se invierte para averiguar quien mató a John F. Kennedy. ¿Quien lo sabe?. ¿A quién le importa?. Si hubiese alguna razón para creer que existió una conspiración de alto nivel, sería interesante. Pero la evidencia en contra de esto es simplemente inabarcable. Y después de todo, si realmente hubiera sido un marido celoso, o la mafia, o alguien más, ¿cual sería la diferencia?. Todo esto simplemente estaría desplazando una energía que podría invertirse en cuestiones más serias hacia otras que no importan. Y pienso que lo mismo sucede aquí, esa es mi opinión personal.

—Noam Chomsky

Por mucho que nos creamos seres racionales, los seres humanos de comienzos del siglo XXI seguimos demostrando una tendencia inaudita al totemismo. Con un volumen informativo ya inabarcable que crece exponencialmente hacia cotas insondables —sólo la información generada durante 2010 es dieciocho veces la que se registró por escrito durante toda la historia[1]— podría decirse que es humano que, con objeto de mantener cierta continuidad en nuestras identidades (léase: narrativas), acudamos a cualesquiera de las vacas sagradas a las que profesemos confianza (léase: fe) para que nos orienten en el hipertrofiado caos informativo actual.

Así, cuando Noam Chomsky desprecia las teorías alternativas sobre el 11S, podemos estar seguros de que que el gran grueso de la izquierda abrazará tanto al nuevo tabú como a los nuevos chivos expiatorios (léase: conspiranoicos) con alegría. Dentro de un clima en donde prima la corrección política, siempre es una buena noticia que le den permiso a uno para odiar. Quizá lo más triste no sea el que Chomsky albergue una opinión personal, sino la actitud profundamente paternalista implícita en el acto de señalar qué es lo importante y qué no lo es. Y a partir de ahí la condescendencia, la caricaturización y las acusaciones de irracionalidad tan extendidas en la izquierda.

Y sin embargo, como señala el profesor Christopher Knight[2] —alguien poco sospechoso de pertenecer a la maquinaria desinformativa de la derecha— la labor lingüística de Noam Chomsky ha sido (y es) financiada por el estamento militar estadounidense. Más concretamente, lo que se buscó en el nuevo modelo lingüístico de Chomsky es su aplicación en sistemas de Mando y Control —dispositivos de interacción entre hombres y máquinas. Quizá cuando Daniel Estulin clama a los cuatro vientos que Chomsky trabaja para la CIA esté exagerando una tendencia, que, sin embargo, sí existe de facto en la trayectoria del intelectual norteamericano.

«Aquellos que sufren de fobia a las conspiraciones», dice Michael Parenti[3], «suelen decir aquello de que “¿Realmente piensas que hay un grupo de gente metidos en una habitación planeando cosas en secreto?”». «Por alguna razón», continúa, «se asume que esa imagen es tan absurda que solo invita a desentenderse del asunto. Pero, ¿donde más podría reunirse la gente de poder —¿en los bancos del parque, en tiovivos?. De hecho se reunen en habitaciones: salas de juntas, salas de mando del Pentágono, en el Bohemian Grove, en los comedores más selectos de los mejores restaurantes, hoteles, centros turísticos y fincas, y varias salas de conferencia en la Casa Blanca, la NSA, la CIA o lo que sea. Y sí, confabulan conscientemente —aunque ellos lo llaman “planificación” o “adopción de estrategias”— y lo hacen en gran secreto, a menudo resistiéndose a esfuerzos de exponerlos públicamente. Nadie confabula más que las élites políticas y financieras y sus especialistas a sueldo. Para hacer el mundo más seguro para aquellos que lo poseen, elementos políticamente activos de las clases detentoras han creado un estado de seguridad que gasta billones de dólares y recluta los esfuerzos de un vasto número de personas».

«Pura y simple plutocracia», resuelve George Monbiot en un reciente artículo[4] en el cual se señala que los documentos filtrados del think-thank Hearthland Institute, de ser verdaderos, apuntarían a que «los ataques a la ciencia del cambio climático habrían sido financiados en gran parte únicamente por un donante anónimo». Lo cual nos lleva a otro plutócrata relacionado con el discurso del cambio climático: en un reciente artículo en The Guardian[5] se detalla como Bill Gates, junto con otros magnates, se halla financiando la investigación de estrategias de geoingeniería—tecnologías de modificación climática ante el calentamiento global.

En el mundo de la comunidad de la percepción alternativa se ha asociado a las ya infames estelas misteriosas —chemtrails— con estos procesos de geoingeniería. Hay una elocuente entrada al respecto en el blog de Miguel Jara, y desde luego no seré yo quien pretenda tener la última palabra sobre el tema —tema que, dicho sea de paso, no es uno a los que dedique mayor atención. Lo que quiero decir es que no puedo evitar ver estos y otros asuntos de corte conspiranoico salpicando poco a poco la realidad™: por ejemplo, el propio Bill Gates ha apoyado públicamente el uso de vacunas para una futura despoblación mundial, otro fetiche de la comunidad de amantes de los gorros de papel albal. [6].

Dicho de otra forma: Aurora Flight Sciences, una compañía americana que desarrolla tecnología aérea de drones para el ejército estadounidense, ha sido la encargada de llevar a cabo el estudio sobre los costes de rociar la atmósfera con sulfatos con fines geoingenieriles[7]. La pregunta es: ¿harán uso estos drones de las tecnologías de mando y control que Chomsky ha ayudado a desarrollar?. Y, si el profesor Chomsky se ha permitido cierta ambigüedad a la hora de valorar las implicaciones éticas de su trabajo, ¿por qué no debería yo perder el tiempo en los discursos ciertamente ambiguos que a sus ojos no son “significativos”?

Como señala Peter Levenda[8], «no es la creencia en lo irracional lo que conduce al fascismo, sino la marginalización de lo irracional». Si al final el fascista acaba siendo «la única persona política que tolera lo irracional, se convertirá en el estandarte de las personas que han encontrado lo irracional en sus vidas».

Y vaya si la vida tiene un lado irracional.

***

[1] http://online.wsj.com/article/SB10001424052970203646004577213203698503484.html

[2] http://www.chrisknight.co.uk/2007/09/23/decoding-chomsky/

[3] http://web.archive.org/web/20110724030348/http://questionsquestions.net/documents2/conspiracyphobia.html

[4] http://www.monbiot.com/2012/02/20/plutocracy-pure-and-simple/

[5] y [7] http://www.guardian.co.uk/environment/2012/feb/06/bill-gates-climate-scientists-geoengineering

[6] http://www.youtube.com/watch?v=LmzeYYWntxw

[8] http://mierdakosmika.net/foro/viewtopic.php?p=142#p142

Escrito por RevJFKTadeo

5/marzo/2012 a las 8:01

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Oráculo Mutante (2): nacidos en el tecnoútero

6 comentarios

Estoy montado en el autobús metropolitano, y en eso que sube una mujer sudamericana empujando un carro de bebé. Es una mujer atractiva, y se nota que cuida mucho su aspecto: peinado sofisticado, maquillaje elegante sin exceso alguno y figura estilizada embutida en un vestido a la última moda. Es una Jennifer Aniston venida de las Américas, una Barbie Pachamama.

Mientras ella le hace carantoñas a su vástago, no puedo evitar reparar en el diseño del carrito. La forma de la carrocería me recuerda a los diseños futuristas de los robots de las series japonesas que me tragué en la adolescencia. Vivimos tiempos curiosos: la generación anterior te cuenta como se limpiaban el culo en el pueblo con rastrojos y piedras y ahora resulta que en no mucho tiempo seremos (serán) capaces de sintetizar ojetes —o cualquier otro órgano del cuerpo— prácticamente desde la nada.

En estas estaba yo mientras contemplaba lo futurista del carricoche, y de repente me vienen a la mente las vainas en las que las máquinas cultivan a la humanidad en “The Matrix”. Y acto seguido recuerdo algo que había visto en uno de los blogs de Drew Hempel: un frigorífico que conserva los alimentos en una especia de gelatina, un bio-gel nanorobótico. En eso que miro el nombre del modelo del carrito y sonrío ante la ironía: “Jane Matrix Light”. ¿Serendipia?. ¿Guiño cósmico?. (Por mí como si es una mierda pinchada en un palo, en serio, estoy hasta los cataplines de tener este tipo de ideas rondándome en la cabeza. Solo quiero silencio, aire fresco y comerme un melón con sabor a melón, joder, paso mil del universo holográfico).

No es que crea que las tecnomamás del futuro pasearán a sus hijos en vainas rellenas de nanobots gelatinosos, pero no me parece tan descabellado pensar que el uso del biogel pueda aplicarse, por ejemplo, en unidades de cuidados intensivos de neonatos para, se me ocurre, mimetizar las condiciones de la gestación: un tecnoútero relleno de líquido amniótico sintético.

Dicen Ana Cachafeiro y Casilda Rodrigañez que

la escisión del cuerpo de la mujer y el invento del amor espiritual (…) [y] la espiritualización cristiana del ‘amor al próximo’ forma[n] parte del orden sexual represivo patriarcal. (…) La sexualidad en la que nos educan es la sexualidad de un cuerpo despiezado, escindido en ‘cuerpo’ y alma. Lo que llamamos ‘cuerpo’ es en realidad el subproducto de un cuerpo despiezado y en buena medida desvitalizado. La clave de esta escisión es “la ruptura psicosomática entre la conciencia y el útero”, como dice J. Merelo Barberá.

Lo irónico es que el cristianismo empezó como un fenómeno feminista, como cuenta David F. Noble en “A World Without Women”—mujeres de las clases altas romanas que huían del dominio masculino de su cultura. ¿Son Trinity y Neo una historia que se repite? ¿Es la mamá del autobús otra mujer huyendo del orden sádico instaurado siglos atrás en su continente por los misioneros de nuestra cultura?

La conquista de América fue financiada por los Reyes Católicos, quienes a su vez financiaron la Santa Inquisición, la cual a su vez quemó en la hoguera a un gran número de matronas, desplazando lenta y progresivamente las prácticas ginecológicas populares a las universidades[1] y, más tarde, a los hospitales. “Nadie causa mayores daños a la Iglesia católica que las parteras”, escribieron los inquisidores Kramer y Sprenger[2]. Lo femenino, desterrado tradicionalmente de la ciencia occidental judeocristiana, resurge en forma de constructos tecnológicos creados (principalmente) por la mente masculina: la mamá del autobús ha sido seducida por la feminidad prostética y artificial del aparato propagandístico (¿tecnocarantoñas?) de la despojada tecnomadre occidental.

La mujer me mira a la cara y advierto que, bajo del maquillaje, se adivinan unas marcadas ojeras. El estrés es ineludible a este lado del charco, y hay un discurso creciente que identifica la falta de contacto materno durante los primeros años de vida —que nuestra cultura alienta con la excusa de no “malcriar” a los niños— con una situación de estrés fisiológico crónico. Separada la madre de la criatura por un útero atrofiado y por su sucedáneo sintético, pues, se baja del autobús y se aleja a un ritmo apresurado. Tendrá cosas que hacer. ¿Como podrán con todo estas mamás modernas? Quizás recurra al Valium, como hacen tantas otras hembras todoterreno, para poder relajarse tras un día agotador.

Otra ironía más: por lo que parece ha sido probado en ratas que el contacto y el cariño de la madre aumentan la producción de benzodiazepinas (léase: Valium, Orfidal, Trankimazin) en el cerebro de la cría. [3]

***

[1] “El siglo XVI marcó, pues, una etapa en la que los cirujanos, educando parteras en los hospitales, escribiendo libros para comadres y, poco a poco, interviniendo activamente en el parto, contribuyeron al florecimiento de la obstetricia. Y, las antiguas parteras, tras un proceso de formación, se integraron en la naciente obstetricia”. (fuente)

[2] “Brujas, parteras y enfermeras” (PDF)

[3] En “La maternidad y la correlación entre la líbido y la fisiología” de Casilda Rodrigañez Bustos, publicado en el nº10 de “Medicina Naturista” (PDF)

Escrito por RevJFKTadeo

19/febrero/2012 a las 3:39

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Oráculo mutante (1): hígados tróspidos

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Lo decía Bukowski:

No es el LSD lo que causa el mal viaje –fue tu madre, el presidente, la niña de al lado, el nevero con manos sucias, un curso de álgebra o de español yuxtapuesto, fue la hediondez de una letrina en 1926, fue un hombre con una nariz demasiado grande cuando te dijeron que las narices grandes eran feas; fue el laxante, la Brigada Abraham Lincoln, los dulces tootsie rolls y Toots y Caspar, fue la cara de Franklin Delano Roosevelt, fueron las gotas de limón, fue trabajar durante diez años en una fábrica y luego ser despedido por llegar cinco minutos tarde, fue la vieja bruja que te enseñó Historia Americana en sexto grado, fue el atropello de tu perro y que luego nadie pudo trazar el mapa correctamente, fue una lista de 30 páginas de largo y tres millas de alto.

Estados Unidos y el resto del planeta americanizado están enmedio de un mal viaje. Un mal viaje de cólera, de agresiones interpersonales que crecen exponencialmente: la cólera de un sistema basado en la cólera que se está dando cuenta de su debilidad. Ante la crisis —algunos dicen colapso— la mayoría de las soluciones que se propondrán habrán sido incapaces de desconectar siquiera un poco de la cólera con la que el Ojo que Todo lo Ve infecta a la sociedad. “Tantas son las expresiones de la cólera”, dice este artículo,  “que con frecuencia ésta adopta posiciones morales pretendidamente exquisitas como las que sostienen posturas integristas o paternalistas, en donde con el pretexto de proteger, ordenar, regular, legislar o incluso cuidar de alguien, se solapan actitudes de cólera”.

El Imperio Jedi recetará dudosas recetas para afrontar dicho mal en forma de terapias que aumenten la “inteligencia emocional” (léase: más cólera). Hay otras alternativas, sin embargo. “[Ante] el problema de la cólera y por consiguiente, de la violencia”, dice la Medicina Tradicional China, “la psicología “oficial” se revolverá contra esta simpleza que define el eje HÍGADO-CÓLERA como causa aparentemente única de tan formidable cuestión”.  ¿Es todo tan simple como un hígado cargado?. A este respecto, me ha parecido fascinante la lectura de “La Sorprendente Limpieza Hepática y de la Vesícula” del Dr. Andreas Moritz (aquí en PDF), y no dejo de ver testimonios positivos al respecto —el sagaz Alberto V. Miranda ha realizado una detallada investigación sobre el tema en sendas entradas de su blog (parte 1, parte 2)

Una exploración médico-surrealista puede ponernos sobre la pista. Si en la serie “Los Simpson” se hace un retrato de la sociedad americana contemporánea, y si ésta está basada en la cólera, sería lógico pensar que sus personajes presentasen algún síntoma de un hígado cargado. Un hígado cargado no puede procesar bien la bilirrubina, y entonces ésta pasa a la sangre, en donde actúa como un pigmento para la piel (cuadro que comúnmente se denomina ictericia).

Por eso  los Simpson son amarillos.

Escrito por RevJFKTadeo

9/febrero/2012 a las 3:25

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Mutaciones (1): Ben Underwood

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En los tebeos, Daredevil perdía la vista y acababa desarrollando un sentido de orientación basado en la ecolocación, del mismo modo que los murciélagos o algunos cetáceos. Algo similar le ocurrió al joven californiano Ben Underwood , según cuentan en esta entrada del blog Zeteticismo:

Ben Underwood (…) fue diagnosticado con un cáncer de retina a los dos años, lo cuál motivó a que le extirparan ambos ojos a los tres años de edad, causándole obviamente una ceguera total. A los cinco años, ya empezaba a mostrar destrezas en el uso de la ecolocación o “visión” auditiva, lo que poco a poco le fue permitiendo realizar actividades como jugar al baloncesto, correr, surfear, practicar artes marciales, andar en bicicleta y hasta jugar video juegos… es decir, puede realizar con destreza muchas de las mismas actividades que realiza cualquier otro joven que pueda ver normalmente.

Al parecer Ben chasquea su lengua y analiza de forma instantánea el eco que devuelven los objetos. Aquí podéis ver la primera parte de un reportaje sobre Underwood subtitulada al castellano.

 

Escrito por RevJFKTadeo

5/febrero/2012 a las 11:26

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Despotriques (1): el advenimiento del Ultrafrikismo

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La peña está decepcionada por el cierre de MEGAUPLOAD y yo no lo entiendo. Tendríamos que estar todos dando saltos de alegría: un fuerte elemento difusor de la propaganda del complejo industrial militar estadounidense se ha ido a tomar viento. ¡Ou yeah!. ¡No más escaparates armamentisticos en plan “G.I.Joe”o “Misión Imposible:5″. ¡No más panfletos ideológicos en 3D protagonizados por actores/as militates en la Iglesia de la Cienciología!. ¡No más lavado de cerebro calvinista en forma de finales felices!.

Y sin embargo, lo confieso: me descargué “Capitán América: el primer Vengador” La descargué y la ví. Y mirad si soy friki que, de entre todo el metraje, lo que me devolvió a las grandes aventuras de la infancia fue el ser partícipe de una suerte de Misterio de Eleusis del frikismo, pues bien es sabido que al descorrerse el velo de los títulos de crédito, y si el adepto ha sido lo suficientemente paciente, los dioses del frikismo le obsequian con un momento mitopoyético; en el caso del film que nos ocupa, la caída del Mjolnir a la tierra: el relámpago que anuncia la venida del dios del trueno bajado directamente desde MEGAUPLOAD. Un arquetipo en descarga directa, por banda ancha. Si en un futuro las inteligencias artificiales se plantean acceder al inconsciente colectivo, MEGAUPLOAD habrá sido uno de los protocolos arcaicos que se ensayaron para tal fin. O quizás el inconsciente colectivo ya sea una máquina gigante, y MEGAUPLOAD no sea sino un tentáculo suyo proyectado atrás en el tiempo. Quizá sean ambas cosas a la vez o ninguna de las dos. ¿Quien puede saberlo? Solo soy un friki, por el amor de las diosas. Creo que ví “La Guerra de las Galaxias” tres mil veces.

Para bien o para mal, —y aún con elementos de una mitología que me es tan ajena culturalmente como lo es la nórdica—, solo el frikismo me ha hecho partícipe de los mitos cosmogónicos. No lo consiguió ni la Iglesia, ni la Educación, ni la Ciencia ni el Contrato Social ni el programa de Iker Jiménez. Lo hicieron los filósofos-reyes de la República de Platón disfrazados de caballeros Jedis. Lo consiguió esa pieza de (¿quizás?) sionismo encubierto que es “The Matrix”, o ese panfleto católico titulado “El Señor de los Anillos”. Se lamenta Rupert Sheldrake[1] de que “cuando a los niños se les enseña literatura en el colegio (…) el profesor no les lee grandes poemas acompañados del redoble de un tambor y de la introducción de la magia y la esfera del mito” y de que por lo tanto nuestra cultura se vuelve incopórea y distanciada del cuerpo y la emoción. Ese hueco lo llenaron para nosostros las películas y los videojuegos de rol con músicas de fondo entonando mantras repetitivos. Para bien o para mal, eso es lo que me atrae del frikismo importado de los Estados Unidos/Japón. Es lo que me impulsó a ver 4 veces en el cine las aventuras de Neo, Morfeo y Trinity.  Es lo que me hizo escuchar hasta la extenuación los discos de Led Zeppelin—el “80% de la cultura pop es mística”, explican en “Casi famosos”. Supongo que fue por eso por lo que perdí media infancia viendo una y otra vez “La Guerra de las Galaxias”.

Y ya que hablamos de la sacra Trilogía: hace escaso tiempo, en una galaxia no tan, no tan lejana… el Canciller Supremo ha enviado en secreto a unos cuantos caballeros Jedi, guardianes de la paz y de la justicia en la galaxia, a resolver un conflictillo en Australia y … de repente se acabó el frikismo de ADSL. Se siente una gran conmoción en la fuerza, amigos. Millones de corazones de adeptos inconscientes a la religión friki-mistérica intentarán llenar ese vacío espiritual. Es entonces  cuando llegará el Ultrafrikismo. Y ya lo creo que lo hará.

“La naturaleza te la pone dura”, dice Jim Dodge en boca de un personaje en “Introitus Lapidus”. Y eso es Estados Unidos, básicamente: una gran máquina de ponérsela dura al resto del planeta. Es la respuesta de la cultura Europea chocando de lleno con una naturaleza salvaje, exhuberante, absolutamente libidinosa; energía pura, descentralizada y a la vez presente en todas partes. Es la Fuerza: “un campo de energía creado por todas las cosas vivientes, que nos rodea, penetra en nosotros y mantiene unida a la galaxia”. Es el monstruo de Frankestein funcionando a base de pilas de orgón. Es también Darth Vader, diciéndole a su subordinado tecnócrata que “no se ofusque con este terror tecnológico que ha construido”, dado que “la posibilidad de destruir un planeta es algo insignificante comparado con el poder de la Fuerza.”

Y mientras tanto, los huérfanos de MEGAUPLOAD, habiéndose habituado también a obras de arte impregnadas de esa vitalidad, intentarán buscarla en otros sitios. Y la encontrarán en la contracultura estadounidense: sexo, drogas y rock and roll, y en los márgenes de ésta, los dioses, los OVNIs, las conspiraciones y todo lo demás. Y entonces alguna gente empezará a sentir la Fuerza … y llegará el ultrafrikismo.

[1] en “Caos, Creatividad y Consciencia Cósmica”

Escrito por RevJFKTadeo

5/febrero/2012 a las 5:29

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