“The Cracking Tower” por Jim DeKorne
The Cracking Tower: A Strategy for Trascending 2012—Jim DeKorne
Aunque el omnipresente meme del 2012 aparezca también el el título de este libro, la prespectiva de Jim DeKorne está lejos del discurso New-Age o de los excesos de la escena psiquedélica yanqui. En un tono sobrio, DeKorne observa que tampoco hace falta ser un chamán, ni ingerir plantas psiquedélicas para darse cuenta de que nos hallamos en una época de grandes desequilibrios sociales y medioambientales, en los prolegómenos de un gran ingreso de novedad a nivel tecnológico y por lo tanto ante la posibilidad de que la humanidad afronte cambios radicales.
Esto es realmente todo lo que dice sobre 2012: el resto del libro es una reflexión sobre su experiencia vital en relación con las dimensiones espirituales—catalizada por la ingesta de psiquedélicos en los años 60—y una exposición de los mapas que fue encontrando se correspondían con dicha experiencia.
Estos mapas son principalmente la Filosofía Perenne, la Cábala y la psicología Junguiana. Sin tampoco profundizar demasiado en ninguno de ellos, DeKorne va tomando prestadas ideas de uno y de otro mientras teje un tapiz con los principales conceptos que se derivan de estas tradiciones: la existencia de un mundo interior que excede en tamaño y que a la vez contiene al mundo que consideramos real (el hiperespacio), la existencia en estas dimensiones de entidades con un grado de autonomía relativo o la idea de que nuestro Ego no es sino una proyección que desde el hiperespacio hace una entidad transrracional—el Self junguiano—y que es el inicio del diálogo con esta entidad lo que marca el comienzo de lo que los alquimistas denominaban la Obra—el solve et coagula.
Es aleccionador como DeKorne se aleja de los discursos grandilocuentes y examina diversas trampas en las que, en su opinión, es susceptible de caer quien se decida por transitar el camino del viaje interior. Así, hay un sano escepticismo ante el papel que juegan las sustancias psicotrópicas en el camino, siendo para DeKorne más importante la conexión con lo que él denomina la Esencia y mantener un contínuo diálogo con ella—en este sentido, es muy interesante su noción de que el Self junguiano podría de hecho no ser ni un fin último ni una entidad completamente evolucionada, y que por tanto necesitaría del Ego para poder desarrollarse.
También introduce la noción de que hay una guerra en esas mismas dimensiones entre diferentes facciones del hiperespacio y que tendría a la Tierra como tablero de ajedrez; es entonces cuando DeKorne incluye el discurso gnóstico y presenta a la cada vez más popular figura de los arcontes, relacionándolos con las observaciones de otro psiconauta legendario, el doctor John Lilly, y su contacto con la SSI—Solid State Intelligence o Inteligencia de Estado Sólido. DeKorne expone un—también sólido—argumento sobre la posible intrusión arcóntica en el pensamiento del representante de la psiquedelia de los años 90: Terence McKenna. [ Comentamos estos temas anteriormente en mierdakosmika ].
En definitiva: una buena pastilla roja que además aboga por el efecto placebo. Muy recomendable.

-->