Durante el invierno pasado estuve duchándome todas las mañanas, a eso de las 6:30, con agua fría. La práctica duró dos meses, y como actualmente estoy planeando el volver a retomarla, he pensado en escribir unas cuantas líneas sobre ella. ¿El mayor beneficio que he obtuve? La claridad mental mejoró bastante, la verdad.
El cambio más notable que advertí fue el hecho de obligar al cuerpo a respirar de otra forma. Los primeros días el cuerpo reaccionaba de forma ansiosa y desordenada. Al intentar centrar más la consciencia mientras permanecía debajo del chorro, el bajo vientre pareció tomar vida propia y comenzó a establecer un ritmo respiratorio propio.
Ni que hablar por supuesto de la mejora del tono muscular y de, como decía, una sensación de claridad mental y un aumento de la tranquilidad en el día a día. Mi rendimiento en el entrene--kung-fu--mejoró también bastante.
Me ha venido a la cabeza contar esto hoy porque he leído el siguiente párrafo en
"Chakras. Kundalini y las Energías Sutiles del Ser Humano" de
Hiroshi Motoyama--aunque la editorial, EDAF, publica un montón de
mierda New Age, este Motoyama es un puto crack.
Citar:
Una mente débil puede fortalecerse con varias formas de ascetismo. Por ejemplo, en Japón el ascetismo del agua--ducharse con baldes de agua helada en invierno o permanecer bajo una cascada--se practica mucho. El ayuno y el ascetismo del agua facilita la aparición de la superconsciencia, al ralentizar el metabolismo del cuerpo y aquietar las zonas de la consciencia relacionadas con las funciones corporales.