Podcasts de temática marginal para acompañar el tinto de verano
Con esto de los podcasts—junto con unos buenos cascos y un cable alargador de 5 metros—he encontrado la excusa perfecta para planchar y llevar a un ritmo más o menos majo las tareas del hogar (¡ves mamá, todo esto de los OVNIS sirve para algo!). Altamente recomendados los siguientes (en el idioma del imperio, ofcourse):

- Paratopia: programa conducido por Jeff Ritzmann y Jeremy Vaeni, dos contactados OVNI sin delirios de grandeza y con bastante sentido del humor. Los invitados suelen ser gente que se mueve en los límites de la vanguardia del fenómeno OVNI—del que, me repetiré, parece salir de todo menos extraterrestres bajando con sus naves. Entre estos invitados se encuentra gente tan interesante como Greg Bishop, Dennis McKenna, Whitley Strieber o George Hansen.
- Stormy Weather: el podcast de Jason Horsley, álias Aeolus Kephas, que es un tipo que anda metido en todos los pifostios imaginables de lo raro—conspiranoias, sincromisticismos varios, chamanismo, magia y demás zaranjadas metafísicomutantes—a las que aplica un análisis desde un ángulo que solo puede definirse como muy lúcido. De entre los cerca de 40 programas que hay colgados los hay en los que Kephas se presenta en solitario diseccionando temas como el mundo de la conspiración, los illuminati, o movidas raras con la esquizofrenia, mientras que en otros entrevista a gente como Chris Knowles, Peter Levenda o Adam Gorightly.
- Gnostic Media: con Jan Irvin, investigador polifacético en multitud de campos: chamanismo, enteógenos, historia antigua, etcétera. El elenco de invitados es también harto interesante: de nuevo Dennis McKenna, Acharya S o John Lamb Lash.
Y por supuesto, huelga decirlo: ni se os ocurra escuchar esto en el MP3 si váis a la playa. Aunque parezca lo contrario, mondopsicotronico ama la vida. ¡Os lo juro por mi libertad!

Comentarios (4)
En noviembre de este año llegará a la mente colectiva el meme del 2012 en forma—como no—de superproducción de Hollywood. Es de suponer que el debate sobre la tan traída y llevada fecha—que se ha desenvuelto durante casi más de un cuarto de siglo entre arqueólogos heterodoxos, jipis drogatas e internautas imbuídos en el discurso de lo bizarro—dé el salto al dominio de lo público. De ahí podría derivarse que podríamos estar a punto de entrar en una especie de locura colectiva, aunque claro, esto es tan solo una conjetura.
En estos días en los que la Red está multiplicando tanto la cantidad como la calidad de la información a la que podemos acceder, es de esperar que nuestros mitos—alrededor de los cuales organizamos nuestro pensamiento y por lo tanto nuestras vidas—sufran una recombinación importante, si no una renovación radical (así en plan apocalíptico-eroticofestivo).
La versión corta es la siguiente: la DMT es uno de los psiquedélicos más potentes que existen, está presente en un número bastante elevado de flora y fauna en la naturaleza y se usa con frecuencia en contextos chamánicos. Cuando este compuesto se consume, la gente informa de experiencias de lo más extrañas: una que se repite con bastante frecuencia es la de la visita a dimensiones paralelas habitadas por entidades que al parecer gozan de autonomía e inteligencia propia.
Conozco a un par de personas que me han hablado de la acupuntura. Una dice que ha dejado de fumar gracias a clavarse agujas en las orejas. Esto, aunque no lo descarto en absoluto, se me antoja un poco ridículo, así que de acuerdo: es un comienzo de post bastante flojo.
El número de personas que ingresaban en el manicomio se multiplicó durante la introducción del azúcar en Europa. Hoy en día, hay psiquiatras que creen que la enfermedad mental es un mito y que muchas veces esta deriva de la incapacidad del organismo de adaptarse al estrés provocado por la dependencia de azúcar—
Ya se sabe que alrededor del mundo del tebeo se mueve gente de lo más variopinta, y uno de los popes en esto de las dimensiones extrañas es nuestro admirado Grant Morrison, guionista escocés que, mediante la introducción de una buena dosis de ideas subversivas, revolucionaría el medio durante los 90.
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