La mente y
lo abstractopalpable
Lo dicen en los programas estos científicos del copetín que se emiten a horas intempestivas: uno de los grandes debates científicos del milenio entrante será el estudio de la mente—aunque claro: por decir se dicen tantas cosas que oye, quequeréisqueosdiga, quéseyo.
Lo que si parece claro a estas alturas del nuevo milenio™ es que la parapsicología sigue siendo orígen de un grueso de conocimientos malditos para la ciencia oficial. No hablemos ya de otras muchas prespectivas sobre el mundo que entrarían dentro de la liminalidad—y no busquéis este palabro en el diccionario de la RAE porque no aparece. Así de liminal es la cosa—y si aún no sabéis bien de qué estoy hablando, goglead nenes, goglead.
Sobre las prespectivas liminales a la concepción de la mente que manejamos en nuestra cultura versa este artículo. En otras palabras: esto va de fenómenos mentales que no verás aparecer en un programa de Punset—pero que curiosamente son el pan nuestro de cada día en el anime japonés. ¡Ah, los dibujos animados japoneses! Creo que he acabado así de tronado debido a ellos.
En honor a estos, ilustraré el presente artículo con instantáneas sacadas de algunas series de estas nipón-sicotrónicas. Venga, que sí. Dale. Hazle click al seguir leyendo oyes.

Comentarios (25)
Hoy volveremos de nuevo a las andadas hablando del personaje que más juego ha dado en mondopsicotrónico, el desde luego irrepetible Terence McKenna. Si habéis estado siguiendo la trayectoria de este vuestro blogs, sabréis que en su día analizamos la vida y obra de McKenna (
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